El packaging es algo más que estética.
La elección de colores y tipografías es algo más que la identidad de un producto. Esta semana ha ocurrido algo que pasó injustamente desapercibido. Un caso en el que se mezclan geopolítica con neurociencia y diseño de producto. Tres disciplinas que se cruzan sin precedentes y sin previo aviso. La empresa japonesa Calbee, el mayor fabricante de snacks del país, anunció que a partir del 25 de mayo el packaging de 14 productos, entre ellos sus icónicas patatas fritas, pasarán a monocromo, en blanco y negro, así, sin colores, como respuesta…
