Nuevas tecnologías basadas en IA podría sustituir muy pronto al código de barras tradicional
El código de barras lleva décadas siendo el estándar universal en el retail. Un rectángulo de líneas negras que ha sobrevivido a internet, al e-commerce y a tres generaciones de smartphones. Pero es posible que no sobreviva a la IA. Por lo menos tal y como lo conocemos.
GS1 Portugal celebra el 18 de junio en Lisboa su 14ª Conferencia de Supply Chain del Retail, con un título que no deja lugar a dudas: «Del código a la inteligencia – La Nueva Era 2D». La transición de los códigos de barras tradicionales a los nuevos códigos 2D es todo un reto técnico pero cada vez más cercano. Hablamos de pasar de almacenar 20 caracteres a incorporar trazabilidad completa, información nutricional, huella ambiental y otros datos. Todo en el mismo espacio que antes ocupaba el EAN-13, o sea, el código de barras.
A estas alturas conviene recordar que los códigos 2D no son la única tecnología que lleva años compitiendo con el código de barras tradicional. El RFID ya es estándar en logística de textil y palés, el NFC permite interacción directa con el consumidor desde el packaging, y el watermarking digital de empresas como Digimarc integra marcas invisibles en el propio diseño gráfico del producto. Lo que hace diferente al GS1 Digital Link es que no solo almacena más datos sino que los conecta en tiempo real con la nube, convirtiendo cada producto en un nodo de información vivo. La IA entra aquí como capa de lectura e interpretación de esos datos, con aplicaciones que van desde la optimización logística hasta la seguridad alimentaria. Casos reales de empresas como las portuguesas Gelpeixe o Grupo Lusiaves sobre hablarán desde su propia experiencia integrando en sus procesos y en sus productos otras tecnologías de codificado.
Para quienes trabajamos en alimentación y distribución, esto no es una conferencia de tecnología. Es una conversación sobre cómo va a funcionar el mercado en los próximos diez años. La infraestructura de datos de la cadena de suministro está cambiando. Y a la cansina reflexión de «la IA va a eliminar muchos puestos de trabajo», le sigue la reflexión de que las empresas que entiendan antes ese cambio van a tener una ventaja real sobre las que sigan escaneando líneas negras sin preguntarse qué más podría existir.




