Es una bebida hidratante y con un interesante perfil nutricional.
Cuando hablamos de la categoría de las bebidas funcionales siempre pensamos en un producto con una formulación compleja y con ingredientes adaptógenos y/o nootropicos: Colágeno, ashwagandha, prebióticos, etc. ¿Pero y si la bebida funcional ideal estuviera más cerca de lo que creemos? La cerveza sin alcohol.
Hay dos maneras (que yo sepa) de eliminar el alcohol de una cerveza. Una de ellas es extraérselo y otra es mediante un proceso de fermentación controlado y con levaduras especiales. En ambos casos obtenemos una bebida con nada de alcohol (cervezas 0 ó 0,0º) o hasta un máximo de un 1% de alcohol en volumen, denominadas SIN ALCOHOL.
En ambos casos el resultado es una bebida con un perfil nutricional realmente interesante y que se presenta como alternativa más saludable que un refresco. Para empezar hablamos de una bebida altamente hidratante ya que entre un 80% y un 95% es agua. Muy baja en calorías, apenas 14 kcal/100 ml. y puede formar parte de una dieta y un estilo de vida saludable al contener cantidades significativas de nutrientes: Vitamina B (ácido fólico), fibra, minerales (magnesio, calcio, potasio…) y lo que es mejor, antioxidantes gracias a sus compuestos fenólicos. También puede aportar ciertos beneficios para deportistas debido a su contenido en maltodextrinas naturales (carbohidratos), pero esto es otra historia.
Aunque el consumo de este tipo de cerveza en España está creciendo como nunca antes lo habíamos visto, todavía queda mucho para llegar a ver una cerveza sin alcohol «etiquetada» como bebida funcional o deportiva. La cerveza SIN es la hermana de la cerveza CON, va siempre a su sombra. Se haría necesaria la creación de una categoría completamente nueva sin la laaaaarga sombra de la versión principal CON ALCOHOL. Y una comunicación diferente y exclusiva a esta nueva categoría. Pero el cliente ya está ahí, ya existe.
