Alimentos vegetales y salsas es lo que propone la startup coreana.
La soja es el cuarto cultivo, por superficie, a nivel mundial actualmente sólo por detrás del trigo, el maíz y el arroz. Sin embargo, también es, con diferencia, el cultivo con mayor concentración de proteína vegetal por hectárea cultivada entre los grandes commodities. Eso explica por qué domina el mercado de ingredientes proteicos industriales.
La soja es uno de los ingredientes más versátiles del sector. Sus proteínas están en análogos cárnicos, nutrición infantil y bebidas deportivas. Su lecitina emulsiona el chocolate que consumimos cada día. Y su fermentación produce el miso, tempeh, natto y otros. Además lleva siglos siendo la base de la gastronomía asiática. Todo muy bien, pero ¿qué hacemos con lo que sobra después de elaborar productos o fermentar la soja? Pues no lo teníamos muy claro, hasta ahora.
Soyft Biome, startup surcoreana con sede en Seúl, ha decidido que esos subproductos de la fermentación de soja no son un residuo, son materia prima. Su ingrediente AquaProtein, derivado de esto, sirve de base para un sistema de emulsificación capaz de replicar el sabor y la textura de los lácteos en aplicaciones plant-based y sin azúcar añadido. Un aprovechamiento que tiene tanto sentido técnico como económico.
Aún siendo una startup emergente, Soyft Biome ya cuenta con varios productos en el mercado. Por un lado KETOYOU, su línea proteica basada en tempeh y fermentados, y JA:YU, lanzada en 2025, una alternativa vegetal a la leche condensada con bajo contenido en azúcar.




