Para un grupo de diseñadores y arquitectos australianos la palabra «basura» prácticamente no existe y cualquier material que tú y que yo desecharíamos, ellos lo convierten en un mueble funcional.
Desde cáscaras de huevo, conchas de moluscos e incluso algas sirven para crear objetos de uso cotidiano que casi son obras de arte por sí mismos.
Desde las mesas creadas por Peter Besley y Jessica Spresser utilizando cochas de mejillones y otros moluscos, hasta la lámpara de cáscaras de huevo de la diseñadora Joanne Odisho o el biombo que parece hecho de mármol pero que realmente fue creado con algas gracias al trabajo de Other Matter.




