Aumentan las ventas de destilados y espirituosos en formato pequeño.
Diageo acaba de lanzar en Reino Unido su iniciativa «Small Bottle, Big Possibilities»… botellas de destilados de sus marcas más icónicas en pequeño formato, 35 cl. Pero no sólo Diageo, en esta apuesta le acompañan sus competidores más directos con firmas como Smirnoff, Gordon´s, Jameson, Jack Daniel´s y otras. Más de 230 tiendas de Asda ya las tienen, y llegarán a Tesco y Sainsbury’s próximamente.
Esto no significa que los formatos de siempre vayan a desaparecer, ni mucho menos, pero parece que las marcas de spirits han detectado un nueva tendencia de consumo. Casi la mitad de los consumidores de este tipo de bebidas, compran botellas pequeñas por precio, y más del 40% por control de cantidad y por conveniencia. A ello hay que sumarle la tendencia global en la disminución del consumo de bebidas alcohólicas, el cambio en la frecuencia y momento de consumo (de la noche a la tarde) y otros factores que suponen una tormenta perfecta para el sector. El resultado es un consumidor que quiere seguir participando del ritual social, pero sin comprometerse con una botella entera.
Y no es solo una cuestión de precio. El 71% de los consumidores de destilados en EE.UU dice que los formatos pequeños propician la curiosidad por probar algo nuevo. Es decir, el formato reducido se convierte en herramienta de descubrimiento de marca, en una excusa perfecta para lanzar ediciones limitadas o sabores de temporada sin el riesgo de una botella de litro que difícilmente se van a terminar.
El patrón se repite fuera del lineal, en coctelería de autor los bartenders ya hablan de raciones más pequeñas como forma de dar acceso a la premiumización sin el compromiso económico ni calórico de una copa completa. Un ejemplo de ello y que me gusta mucho es el de Kocktail, empresa de UK con sus cocktails RTD en porciones individuales y en vaso de vidrio.




