Una bebida ancestral japonesa convertida en una golosina.
Japón es uno de los países que más respeto tiene por sus tradiciones y por sus mayores. De hecho existe un día festivo, a nivel nacional, dedicado a honrarlos en vida. Todas estas tradiciones se van trasmitiendo de una manera u otra entre generaciones y es posible que el «secreto» de esa longevidad pueda estar en ciertos hábitos alimenticios que se van trasmitiendo. Uno de ellos es el de las bebidas fermentadas como el amazake.
El amazake es una bebida fermentada de arroz cocido y hongo koji y que lleva más de 1.300 años consumiéndose en el país. Contiene probióticos, es rico en glucosa de absorción rápida, vitaminas del grupo B, ácido fólico, aminoácidos y ergotioneína, un potente antioxidante lo que lo hace muy popular entre las mujeres de Japón.
Ahora, una startup lo ha transformado en un snack para aquellos que no tienen tiempo (o no quieren) sentarse a tomar una taza de amazake. Hananomi que así se llama la startup ha condensado el equivalente a 250-280 ml de esta bebida fermentada de arroz en un formato portátil, un stick de gelatina de 15 gr. sin conservantes, con cultivos probióticos vivos y estable a temperatura ambiente durante cuatro meses.
Los Amazake Jelly Sticks ya se venden no sólo en Japón, también en Malasia donde han entrado con fuerza.




