Bebidas con el componente psicotrópico del cannabis son muy populares en países como EEUU
Las bebidas con THC de origen vegetal (derivado del cáñamo, no del cannabis) están viviendo un momento explosivo en EE.UU. Solo en 2024 movieron $1,100 millones en ventas. En algunos establecimientos del país ya representan el 15% de la facturación semanal, tapando el agujero que deja la caída del consumo de alcohol en general. Y el perfil del consumidor de este tipo de bebidas, ni te lo imaginas. Mujer de 45 años que quiere relajarse sin la resaca del vino u otra bebida alcoholica, el veterano con dolor crónico o el jubilado que no puede dormir. La categoría ha encontrado su hueco exactamente donde el alcohol flaquea, y lo está aprovechando.
Empecemos por el principio (seré breve). No hablo de bebidas con CBD, muy populares y que puedes encontrar en cualquier sitio. Hablo de bebidas con THC. Estas siglas corresponden al tetrahidrocannabinol, el compuesto psicoactivo del cannabis. Es decir, el causante de los efectos más conocidos de la marihuana y el hachís. ¿Y esto es legal? pues sí debido a su baja dosis, apenas 5 mg. por lata de 350 ml.
Estas bebidas se venden prometiendo ayudar con el sueño, el estrés, el dolor o el foco mental, muchas veces combinando THC con adaptógenos como reishi, cordyceps o lion’s mane (los hongos funcionales de los que ya he hablado en alguna ocasión). El problema es que ciencia y marketing no van de la mano ni a la misma velocidad. Un meta-análisis de 2025 publicado en Sleep Medicine Reviews sí encuentra evidencia de mejora en la calidad del sueño con formulaciones de THC y CBN (otro cannabiol), pero para el resto de claims (energía, foco…) la base científica es, por ahora, muy débil. La FDA ya ha enviado cartas de advertencia a varias empresas productoras de este tipo de bebidas por hacer afirmaciones de salud no respaldadas. Los científicos lo dicen sin rodeos: científicamente plausible no es lo mismo que científicamente válido.
En Europa y en España esto no es legal, nos queda todavía muy lejos por regulación, así que de momento lo miramos desde la barrera. Pero la tendencia es que el consumidor busca alternativas al alcohol con algún beneficio funcional real y las bebidas con CBD, THC y CBN parece que sí los proporcionan.




