¿Quién necesita patatas teniendo Lay´s? el engendro elaborado por Adrià
Lo de la innovación a veces tiene estas cosas. Hay momentos en los que toca crear productos que nadie ha pedido y que absolutamente nadie necesita. Y con lo de la innovación le estoy lanzando un piropo al engendro (bien pagado, eso seguro) que ha dado a luz el gran Adrià. Hablo de la tortilla de patatas Lay´s.
Te pongo en antecedentes por si no te habías enterado. Ferran Adrià, el de las espumas y las esferificaciones, acaba de enseñarnos a hacer una tortilla de patatas sin pelar, cortar ni freír ni una sola patata. Lo hace con Lay’s, en una colaboración con PepsiCo que incluye cuatro recetas y un concurso, el Lay’s Tortilla Challenge, con 5.000 € para la mejor tortilla. Un premio en metálico por echar patatas fritas de bolsa en un bol con huevos.
La versión exprés que contó en La Revuelta es sencilla: ocho huevos, una bolsa de patatas Lay´s, un minuto de reposo para que las patatas se empapen y sartén a 180 grados. Lo que hace especial a una tortilla de patatas, la patata cocinada despacio en aceite, desaparece (mira tú que cosas) y la sustituye una fritura industrial lista para comer. Adrià lo presenta como una solución de calidad, fácil, rápida y accesible. El mismo cocinero que en la pandemia nos dijo que nos dejáramos de hacer esferificaciones en casa y nos hiciéramos un buen guiso con sus verduritas y tal.
Todo esto se enmarca en el relanzamiento de Lay’s, que pone el foco en la calidad de sus patatas, y la mejor forma que han encontrado de demostrarlo es meterlas dentro de una tortilla. La bolsa deja de ser cosa de aperitivo y pasa a ser también la cena. Me imagino que la cantidad de aire que lleva la bolsa también será ingrediente recomendado y todo ello con uno de los chefs más reconocidos como prescriptor.
Ahora sólo quedaría que otra conocida marca de aperitivos le ponga en nómina y sustituya el arroz por unos ganchitos y así tenemos una buena paella.
Pensaba que lo había visto todo después del «Panetone» (Truñotone) del Daviz Muñoz, pero no.
«¿Ves esto? Pues todavía vas a ver cosas peores» Ezequiel 8:15




