Gracias a la fermentación de precisión se obtiene una bebida idéntica a la leche.
No es la primera, tampoco será la última. La leche procedente de fermentación de precisión hace tiempo que es una realidad ahora toca ver si el mercado les da la razón.
Una leche sintética que organoléptica y nutricionalmente sea «prácticamente» idéntica a la procedente de un animal ya es posible gracias a la fermentación de precisión, esa técnica que permite reproducir bacterias lácticas y de otro tipo sin la intervención de ningún animal. La regulación no le es favorable, por el momento, salvo en unos pocos países, EEUU (y no en todos los estados), Israel, Sudáfrica y Singapur.
Gad Dairies es una de las principales marcas lácteas de Israel y acaba de presentar y poner a la venta The New Milk, una leche obtenida mediante fermentación de precisión por la empresa Remilk. Según la propia Gad Dairies, esta «leche» es totalmente idéntica en sabor y propiedades nutricionales a la leche real. Tiene el sello kosher y se presenta en tres variedades: Barista para el canal horeca, «tradicional» y saborizada con vainilla. Todas sin lactosa ni colesterol y enriquecidas con vitaminas y calcio.
Como decía al principio de este post, no es la primera, la propia Nestlé ha lanzado al mercado norteamericano Cowabunga, una leche NO leche con proteínas lácteas de fermentación de precisión de la empresa Perfect Day.
Estoy seguro que en Europa veremos este tipo de avances no más allá del año 2027 salvo en Italia que se ha mostrado totalmente en contra y España donde se han alzado voces totalmente contrarias a esto. Veremos.
