El queso cottage de toda la vida… es ahora tendencia.

El queso cottage, también llamado requesón, es tendencia.
Imagen de Enrique Rodríguez

Enrique Rodríguez

CEO Coda Innovation Studio - creador del podcast The Rebel.


Un tipo de queso fresco que aprovecha la demanda de productos proteicos.

Un caso digno de estudio en alguna escuela de negocios. Por lo menos en los EEUU donde, parece ser que han descubierto el cottage ahora. Lo que hasta hace nada era ese queso fresco con grumitos que te comías a cucharadas delante de la nevera mientras pensabas en tu vida y lo subías a Instagram, ahora se ha convertido en el ingrediente de moda del sector. Y esto nos viene pero que muy bien en España.

Todo empezó con la firma good culture, que volvió a poner en el mapa a este queso fresco. Firma que por cierto acaba de ser adquirida por el gigante de la inversiones, L Catterton. Pero lo interesante no es eso, es que muchas startups y pequeñas empresas del sector han visto el filón y se apuntan a la tendencia (que no es tendencia).

Y las propuestas se suceden y son de lo más variopinto. Smearcase FroCo lanza, una especie de helado de queso cottage que ya se ha llevado $300.000 en premios y está entrando fuerte en todas las cadenas de supermercados del país. Cotto ha convertido el cottage en dips batidos (tipo hummus) con sabores diferentes, y con proteína (por supuesto). Curd lo reinventa como pudding refrigerado alto en proteína y fibra, pensado para madres postparto que necesitan algo sólido nutricionalmente pero fácil de tomar. Y un largo etcétera.

Los números acompañan: en las últimas 52 semanas (cierre a 22 de marzo), el volumen de ventas del cottage ha crecido un 13% y su valor en un 18%, aun con una subida del precio 4,6%. Detrás de todo esto está la fiebre por la proteína, que se ha metido en prácticamente todas las categorías del lineal. Pero ojo, porque lo que me parece realmente inteligente aquí no es sumarse al carro del «high protein» (eso lo hace cualquiera hoy), sino coger una matriz alimentaria infrautilizada y casi olvidada y reformatearla para cubrir ocasiones de consumo nuevas: postre, snack, dip, desayuno.

En España el cottage (también llamado requesón y erróneamente en mi tierra, requeixo) es, injustamente, algo casi anecdótico, por producción y consumo.

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