Vainilla, chocolate y fresa siguen siendo los sabores más elegidos en el sector de los helados.
Froneri es el segundo mayor fabricante de helados del mundo y el número uno en MDD (marca blanca) a nivel global. Opera en 23 países, produce más de 600 millones de helados al año y fabrica más del 70% del helado de marca blanca de gran formato que se vende en los supermercados europeos. ¿Y crees que los sabores de Té Matcha, Chocolate Dubai… y demás innovaciones son su fuerte? No, su columna vertebral, lo que paga las facturas en la empresa son los sabores de siempre: Vainilla, chocolate y fresa.
Su modelo de negocio va muy a contracorriente de todo lo que se publica sobre tendencias en sabores. Cuando una cadena quiere introducir una novedad en helados, la innovación (no innovación) es sencilla. Coge el sabor vainilla de Froneri y le pone encima lo que quiera. La innovación la pone el cliente. Ellos ponen la recurrencia.
Lo mismo pasa con las opciones saludables. Existe demanda, sí. Pero el helado vegano a base de coco o anacardo termina vendiéndose a un precio que el consumidor promedio no siempre está dispuesto a pagar. Esa diferencia entre el interés declarado y la disposición real a pagar sigue siendo enorme en casi todos los segmentos funcionales o alternativos. Lo veo constantemente en el sector.
Me parece un caso de manual para entender la diferencia entre tendencia y mercado. Una tendencia es lo que la gente dice que quiere. Un mercado es lo que la gente realmente compra. Y el chocolate y la vainilla no fallan nunca.




