Los precios de café y cacao siguen subiendo.
Todos estamos viviendo (y sufriendo) la escalada de precios de dos de las materias primas más comercializadas del planeta. El cacao y el café. Causas climáticas, políticas, logísticas…. pero también especulativas tiran para arriba los precios de estas dos commodities.





Ambos sectores nunca han gozado de un clima de estabilidad. Siempre ha habido tensiones en toda la cadena y especialmente desde el lado más débil, la producción. Si eso le añadimos el cambio climático, políticas arancelarias, problemas en la logística… pues tenemos una tormenta perfecta que se ciñe sobre el café y el cacao. Ahora bien, ¿podemos estar hablando de crisis?
De existir una crisis esta es completamente asimétrica, desigual. Los precios han subido pero los productores de ambas materias primas no se están, necesariamente beneficiando de esta subida de los costes. Así que crisis, ¿para quién? la cadena de suministro es opaca y los márgenes se quedan en manos de intermediarios y grandes multinacionales. Y la intervención de los gobiernos, fijando precios mínimos a los agricultores, ha agravado aún más el problema. Inflación e intermediarios presionando a los productores para que se firmen contratos a la baja o se quedan sin vender su producción.
El actual mercado de café y cacao es tan a corto plazo que se hace imposible realizar una previsión de como evolucionará e incluso poner medidas correctoras. El precio, aunque nos lo quieran hacer creer, no está relacionando oferta con demanda. El precio se negocia en el mercado a futuro por decisiones personalistas de inversores y decisiones especulativas completamente ajenas a la realidad de lo que está pasando en las fincas de café y cacao.
¿Solución? difícil mientras que los agricultores de ambos mundos dependan financieramente de las prácticas de intermediarios y multinacionales, a un año vista, para vender su cosecha de café y cacao. Alcanzar tamaño e invertir para modernizar plantaciones y procesos en cafetales y plantaciones de cacao podrían beneficiar al sector primario. Otra cosa es que se les permita hacerlo.