Llega una nueva generación de tratamientos, no inyectables, para el tratamiento de la obesidad
No recuerdo la primera vez que hablé por aquí de los tratamientos con GLP-1 y del impacto que iban a tener sobre nuestro sector. Debió ser por 2023, no lo recuerdo, aunque sí recuerdo varios mensajes privados de algunos profesionales que me tachaban de alarmista, agorero e incluso… de irresponsable por hablar sin conocimientos técnicos (eso es cierto, no lo voy a negar) y de que tal impacto sería prácticamente inexistente.





¿Y todo esto a qué viene? pues que ya está aquí la segunda oleada de semaglutidas pero en esta vez, en pastillas, por vía oral. Los GLP-1 orales acaban de cambiar las reglas del juego, y esta vez de forma definitiva. La aprobación de orforglipron propiedad de Foundayo™ (orforglipron) HCP por parte de la FDA no es solo una noticia farmacéutica, es la segunda y puede que definitiva señal de alarma para nuestra industria alimentaria.
El problema no es solo que habrá cada vez más usuarios en tratamiento con estos medicamentos. El problema es que serán usuarios durante más tiempo, con un apetito suprimido de forma crónica y con necesidades nutricionales muy específicas. Y ni tú ni yo lo sabremos porque evidentemente estos usuarios no llevarán una etiqueta pegada diciendo que están bajo tratamiento pero retail y horeca lo notarán en raciones mucho más pequeñas y con nutrientes más seleccionados medidos. Y esto no es especulación, es la dirección que señalan los datos.
Pero aquí es donde la innovación tiene una oportunidad real. Los usuarios de GLP-1 comen menos, sí, pero no necesitan menos nutrientes que antes. Proteína, fibra, micronutrientes como el calcio o la vitamina D, siguen siendo muy necesarios. La industria que gane esta partida no será la que intente recuperar el volumen perdido, sino la que diseñe productos pensados para las necesidades fisiológicas y emocionales de este nuevo perfil de consumidor.
El consumidor está cambiando, su relación con la comida está cambiando, y las marcas y locales de hostelería que lo entiendan antes tendrán una ventaja competitiva difícil de revertir.