El estudio es de una prestigiosa universidad norteamericana aunque no es concluyente.
Tranquilo/a puedes seguir comiendo patatas todo lo que quieras. Pero un reciente estudio ha determinado que diez mil años comiendo patatas han dejado huella en nuestro ADN. Un estudio de UCLA y la Universidad de Buffalo, publicado en Nature Communications, ha encontrado que las poblaciones andinas indígenas de Perú tienen el mayor número de copias conocido del gen AMY1, el que produce la amilasa salival, esa enzima que empieza a romper el almidón nada más metértelo en la boca. Y no es casualidad, la selección de esta variante parece remontarse justo a la domesticación de la patata en la región, hace unos diez mil años.
Lo que viene a decir el estudio, con matices, es que cuanto más come una población un determinado tipo de carbohidrato durante generaciones, mejor parece adaptarse su maquinaria digestiva a procesarlo. Más copias de AMY1, más amilasa, digestión de almidón más eficiente desde el primer bocado. Es evolución jugando a muy largo plazo, y la dieta como uno de los guionistas.
Ojo con esto, que los propios investigadores son cautos, no se puede afirmar que la patata sea la única responsable, porque el consumo de alimentos ricos en almidón tampoco es exclusivo de los Andes. Pero el hallazgo se suma a una evidencia cada vez mayor de que los patrones alimentarios sostenidos en el tiempo pueden dejar marca genética, no solo cultural. La agricultura no cambió únicamente lo que comíamos, también parece haber cambiado cómo estamos hechos para digerirlo.
Y para terminar, para quien siga siendo enemigo/a de los carbohidratos, que parece que últimamente esto también se ha puesto de moda (como el chocolate Dubai), esto es un recordatorio de que el carbohidrato no es el enemigo, es el combustible que el cuerpo humano lleva usando de forma preferente desde mucho antes de que existiera el concepto de dieta baja en carbohidratos. La clave, como casi siempre, está en de dónde viene ese carbohidrato, cómo se cocina y qué haces después de comer ese carbohidrato.




