El filete plant based «definitivo» está aquí… y es europeo.

El filete de fermentación de micelio de hongos de Adamo Foods se presenta como uno de los más prometedores del sector.
Imagen de Enrique Rodríguez

Enrique Rodríguez

CEO Coda Innovation Studio - creador del podcast The Rebel.


Una nueva tecnología de fermentación de hongos permitirá elaborar proteína vegetal más sabrosa y nutritiva.

Muchos anunciaban ya la muerte casi definitiva de las alternativas plant based, incluido un servidor, tengo que reconocerlo. Los vientos de cara en el sector y los resultados preocupantes de, hasta ahora, líderes del sector como Beyond Meat o Quorn no convencían de lo contrario. Hasta hoy.

Sin ánimo de buscar culpables ni tampoco razones macro que traten de explicar que está pasando en el sector de los análogos vegetales, el ruido sigue presente y no es un ruido blanco si no más bien una cacofonía a todo volumen que comienza a molestar porque no todo de lo que se habla es cierto.

En medio de todo este ruido aparecen nuevos desarrollos más que interesantes y más que prometedores como el que está realizando la startup británica Adamo Foods que, al respecto de esto, acaba de recibir financiación a través del proyecto MycoStruct, dentro de un programa europeo de la CBE JU (Circular Bio-based Europe Joint Undertaking) con 10 millones de euros sobre la mesa y un consorcio de 12 organizaciones, entre las que se encuentran pesos pesados de la industria como Bidfood o Bühler Group.

¿Y qué hacen esta gente de Adamo? Para empezar no hablamos de otro filete vegetal más. Su tecnología de fermentación fúngica, con tres patentes, replica la estructura fibrosa del músculo animal. El resultado es un filete de micelio con cinco ingredientes naturales, mayor calidad proteica que la carne de vacuno, fibra añadida y sin colesterol. Con un sabor y aroma totalmente diferente a cualquier otra cosa vegetal que hayas probado y sobre todo, real. Y la huella de carbono que declaran llama la atención: un 93% menos de emisiones de GEI (Gases de Efecto Invernadero) respecto a la producción convencional de ternera. MycoStruct project, el proyecto financiado, tiene dos objetivos concretos: escalar la producción de estas proteínas de corte entero y valorizar subproductos de la industria alimentaria como fuente de ingredientes proteicos. Tres años de trabajo por delante ni más ni menos.

La tecnología de fermentación de micelio tiene todas las papeletas para convertirse en una de las tecnologías que de verdad redefina la categoría. No el año que viene, pero sí en un periodo de tres a cinco años. Prepárate.

Comparte este Post:

Deja una respuesta

Post relacionados