Un aceite de color y sabores neutros pero de alta calidad en cocina.
Con el argumento de la sostenibilidad, el cambio climático, la protección del medio ambiente, etc. surgen productos que, estoy seguro, en este lado del Atlántico no se entienden pero que en la Norteamérica más adinerada (y comprometida con dichos argumentos) tienen todo el sentido. Señores, señoras con todos Vds. el aceite de algas.
El invento no parte de una startup con cuatro jóvenes entusiastas con un futbolín, un tobogán y fruta gratis en la oficina si no más bien de una persona con un buen criterio y un excelente currículum en el mundo plantbased. Kas Saidi no es un iniciado con grandes dotes de marketing. Su trayectoria pasa por grandes del sector como Impossible Foods, Teremana Tequila (el tequila de Dwayne La Roca Johnson) y de Squared Circles uno de los más innovadores y visionarios estudios de diseño de bienes de consumo en Los Angeles – California.
Algae Cooking Club es un aceite de calidad profesional y no lo digo yo, lo dice el cocinero triestrellado Daniel Humm, con un perfil nutricional interesante, rico en Omega-9 y con un punto de humo muy alto. Su sabor y color son neutros. Su materia prima son microalgas y mediante el método de la fermentación de precisión se obtiene un aceite listo para cocinar en apenas 3 días y, según Saidi, con una huella de carbono muy por debajo de otros aceites tradicionales como el oliva o el aguacate.
Este es el primero pero no el último de los productos de Algae Cooking Club. Ya están trabajando en otras grasas culinarias con aplicaciones en cocina. Veremos.
