Los perfiles de terpenos de lúpulo permiten añadir aromas de forma natural a cervezas y hop waters sin alcohol.
El mercado de las bebidas sin alcohol lleva años prometiendo que sí, que los aromas son perfectos, indistinguibles de las bebidas «con«. Que la experiencia de consumo se acerca, que el aroma mejora, que el paladar no va a notar la diferencia. Pero la realidad, para los que trabajamos en el sector, es que el problema sigue ahí, especialmente en la cerveza. Cuando eliminas el alcohol, el aroma se resiente y el cliente lo nota antes de que la bebida llegue a su boca.
El lúpulo natural era, en teoría, la respuesta obvia. Misma variedad, mismo proveedor, misma receta… y aun así el resultado cambia de cosecha a cosecha. El origen, el secado, el almacenamiento alteran el perfil de los terpenos que llegan al producto final. Sin contar los residuos sólidos, las mermas, los costes logísticos de trabajar con materia prima viva y variable. Era algo con lo que simplemente había que convivir, hasta ahora.
Hace unos días recibí muestras de los perfiles de terpenos de lúpulo de CALI TERPENES SL, especialmente orientados a cervezas sin y hop waters, para nuestros clientes en España y lo que me parece de vital importancia para la industria no es solo el resultado aromático, que es potente y limpio, sino lo que hay detrás: terpenos 100% naturales y de origen botánico que replican variedades concretas, Citra, Mosaic, Cascade, Nelson Sauvin… lote a lote, sin variabilidad, sin amargor, sin solventes, con etiqueta limpia y aplicables en cualquier fase del proceso. La validación en mercado ya existe: Momentum, la Hazy DIPA de Hopaala Brewery formulada con el perfil Nelson Sauvin de Cali Terpenes, se alzó con el premio a la innovación en la Barcelona Beer Challenge 2026.
Para quien formula bebidas NoLo, esto no es un aroma más. Es la posibilidad de desacoplar la calidad aromática de todas las variables que pueden afectar al resultado final, reducir costes de materia prima y almacenaje, y ofrecer consistencia lote a lote sin renunciar a nada en la etiqueta. En un segmento donde la experiencia sensorial lo es todo, tener el aroma bajo control es, literalmente, tener el producto bajo control.




