El popular tubérculo filipino tendrá restricciones para su exportación a partir de ahora
Primero fue el Açai y ahora el gran ojo de Saurón de las tendencias virales ha girado y se ha fijado en un tubérculo filipino. El ube. ¿No sabes de lo que hablo? pasas poco tiempo en TikTok o en Instagram.
El ube es un tubérculo, una especie de ñame de un llamativo color morado que se cultiva sobre todo en Filipinas y donde lleva siglos en su cocina, casi siempre en postres. El color no sale de ningún colorante, lo pone la propia raíz, que es violeta intenso por dentro.
Ese bonito e instagrameable color morado viene de las antocianinas, los mismos pigmentos de los arándanos, a los que se atribuyen propiedades antioxidantes. Pero ojo, que echar un poco de ube a un postre no lo vuelve saludable. Su sabor es suave, dulce, con un punto de frutos secos y de vainilla, nada intenso, y por eso se ha movido tan bien entre helados, bollería, bubble tea y lattes. Y esa es precisamente la clave de su éxito: luce de maravilla en una foto y sabe a algo que ya conoces. Instagram y TikTok hicieron el resto y hasta Starbucks y Costa Café se han rendido a la tendencia de moda lanzando bebidas con él. Hay quien lo ve como el siguiente matcha, con la diferencia de que el matcha te gusta o lo odias por su característico amargor y el ube no.
Pero algo está pasando con el ube, ahora precisamente que su éxito mundial está prácticamente asegurado. Filipinas, el mayor productor del mundo, ha suspendido de forma indefinida la exportación de ube fresco. La medida entró en vigor a mediados de agosto y el Departamento de Agricultura del país lo comunicó en septiembre, con una industria ávida de ube y que según algunos medios vaticinan que duplicará su mercado de aquí a 2035. El motivo es que les falta material de siembra, porque el ube se planta con trozos de tubérculos ya existentes. Filipinas no quiere que terceros países planten el ube y puedan hacerles la competencia. El veto no afecta al procesado, así que el polvo, la pasta y el congelado siguen saliendo, aunque con menos oferta es probable que el ube se encarezca con el tiempo.




