Mejorar la experiencia de consumo reforzando el valor nutricional de la leche.
No hay mucha vuelta que darle, la leche por sí sola ya es un alimento funcional y completo. Un sólo vaso de leche ya incorpora de serie proteína, calcio y vitaminas B y B12, entre otros nutrientes. En otro nivel están los kéfir con el plus de los probióticos. ¿Qué problema tiene la leche entonces? pues la experiencia de consumo. Un vaso de leche es «aburrido«. Hasta ahora.
Nueva Zelanda es potencia láctea mundial, parece mentira pero Galicia no lo es. De Nueva Zelanda vino la leche A2A2 que no la inventaron ellos pero sí que supieron venderla. Ahora vienen con un lácteo nuevo y atentos a sus pantallas. Lullaa es una nueva bebida láctea de la empresa FOUR LEAVES CO y viene con premio debajo del brazo. Mejor bebida láctea en los World Dairy Innovation Awards de Barcelona.
La propuesta no pasa por inventar otra bebida funcional más, es coger la leche neozelandesa de base y sumarle botánicos, fibra prebiótica, péptidos de colágeno y miel de manuka MGO. Sin gomas, sin estabilizantes, sin conservantes ni azúcar refinado. La empresa lo explica bien, no querían reinventar la leche, querían evolucionarla. Y el reto técnico no ha sido menor, cada ingrediente funcional se comporta de forma distinta en una matriz láctea, sobre todo durante el tratamiento térmico y a lo largo de la vida útil.
Lullaa se lanzó en marzo de este año, por el momento en NZ desde donde buscan saltar a India y resto de sudeste asiático y el feedback (y las ventas) no pueden ir mejor y todo ello en la misma dirección que aquí: Menos ingredientes artificiales, más transparencia, beneficios funcionales pero desde algo que ya conocen y en lo que confían. Este consumidor no quiere abandonar los lácteos por una alternativa vegetal o funcional, quiere que el lácteo evolucione con él y parece que Lullaa funciona así.




